Encabezado Boletin
ISSN 2525-040X   

Número 25, MAYO de 2018

"Medicina paliativa y medicina del dolor"

Editorial

Nos es grato compartir con ustedes la vigesimoquinta edición del Boletín DPT, publicado por la Fundación Instituto para el Desarrollo Productivo y Tecnológico Empresarial de la Argentina (Fundación DPT), cuya misión es contribuir al desarrollo sinérgico de la ciencia y la tecnología, del ámbito formativo y de los sectores productivos en nuestro país.

En este número nos referimos a la Medicina Paliativa y la Medicina del Dolor (MPyMD). Nuestro propósito es reunir, a través de testimonios directos y de referencias documentales, un conjunto de elementos de juicio para reflexionar acerca de: (a) los valores, principios y derechos que sustentan a la MPyMD, (b) sus propósitos, técnicas e instrumentos, (c) sus posibilidades y desafíos, y (e) el marco normativo y su aplicación en la Argentina.

Con tal finalidad presentamos nuestras entrevistas con los siguientes especialistas:

  • Dr. Carlos Cafferata: Jefe de Sección de Cuidados Paliativos del Hospital Italiano y Dr. Nicolás Garrigue - Médico Paliativista, Instituto Pallium Latinoamérica
  • Dra. Diana Finkel: Coordinadora del Programa EPM (Manejo Esencial del Dolor) Argentina – Federación Mundial de Sociedades de Anestesiología (WFSA). Ex jefe del Servicio de Anestesiología del Hospital Ramos Mejía
  • Dr. Antonio Carlos Rezoagli: Director Médico del Centro Integral de Medicina y Cirugía del Dolor (CEMECID)

Posteriormente exponemos un conjunto de contribuciones y referencias documentales vinculadas con las cuestiones tratadas.

Guillermo Gómez Galizia
Presidente
Fundación Instituto para el Desarrollo Productivo
y Tecnológico Empresarial de la Argentina (DPT)

 Imprimir  Email

Nota de Tapa

Introducción

Houssay

1.- Temática abordada, propósito y características

En este número nos referimos a la Medicina Paliativa y la Medicina del Dolor (MPyMD). Nuestro propósito es reunir, a través de testimonios directos y de referencias documentales, un conjunto de elementos de juicio para reflexionar acerca de: (a) los valores, principios y derechos que sustentan a la MPyMD, (b) sus propósitos, técnicas e instrumentos, (c) sus posibilidades y desafíos, y (e) el marco normativo y su aplicación en la Argentina.

A continuación procuramos delinear sinópticamente las características de ambas especialidades médicas:

1.1.- Medicina Paliativa

La Medicina Paliativa (MP) centra su atención en los pacientes cuya expectativa de vida resulta acotada por la evolución de una enfermedad que no tiene tratamiento disponible o que no responde a las alternativas de tratamiento aplicadas.

La MP está enfocada en lograr la mayor calidad de vida y actividad posible en dichos pacientes (junto con sus familiares y allegados), sin intentar acortar ni alargar la vida. .Afirma y defiende la vida, considerando a la muerte como un proceso natural que no debe acelerarse ni posponerse.

Los cuidados paliativos constituyen un sistema de apoyo integral para el paciente y su familia. Se dirigen a prevenir y aliviar el sufrimiento a través de un diagnóstico precoz, una evaluación adecuada y el oportuno tratamiento del dolor y de otros problemas físicos, psicosociales y espirituales. Incluyen los tratamientos médicos y farmacológicos pertinentes, así como las diversas atenciones del equipo interdisciplinario -psicológicas, de enfermería, sociales, espirituales y pastorales- durante el tiempo de vida.

Además de mejorar la calidad de vida, la MP puede influir de manera positiva en el curso de la enfermedad. Cuando se aplica en fases tempranas de su evolución -frecuentemente junto con tratamientos para prolongar la supervivencia (como quimioterapia y radioterapia)- puede contribuir a tratar de mejor manera las complicaciones que puedan afectar al paciente.

La Medicina Paliativa recupera la profundidad con que la medicina clásica atendió tradicionalmente al paciente en fase terminal de enfermedad y a su familia. Dicha atención resultó relativamente descuidada, particularmente en ámbitos institucionales, como efecto colateral del progreso científico-técnico de la medicina durante el siglo XX.

Dado que muchos profesionales de la medicina mantuvieron incólume el tradicional cuidado al enfermo terminal, puede afirmarse que la MP sólo representa una novedad en el ámbito institucional, con el surgimiento y desarrollo de iniciativas y políticas sanitarias, programas específicos, así como de equipos, unidades y establecimientos especializados.

La actual filosofía de la MP se funda en los aportes de diversos pioneros, tales como la psiquiatra suizo-estadounidense Elizabeth Kubler-Ross (1925-2004), mientras que su institucionalización se habría gestado en Londres hacia 1970, cuando la Dra. Cicely Saunders (Premio Templeton en 1981) promovió un centro médico -con esencia profundamente cristiana- dedicado a la atención de enfermos en fase terminal, que posteriormente se constituyó en referente global.

Las características diferenciales de los actuales sistemas de MP, en relación a la atención tradicional al enfermo en situación terminal, serían las siguientes:

  1. La unidad de cuidado está constituida por el paciente junto a su núcleo familiar.
  2. El equipo de asistencia es multidisciplinar; integrado por médicos (clínicos, geriatras, oncólogos, psiquiatras), enfermeras, psicólogos, kinesiólogos, trabajadores sociales, asistentes pastorales y personal voluntario.
  3. Los tratamientos aplicados frente al dolor y otros síntomas tienen un propósito primordialmente paliativo.
  4. El equipo proporciona el soporte necesario para aplacar el estrés psicosocial y aminorar las preocupaciones que afectan al paciente y a su familia.
  5. La MP es interdisciplinaria e integradora; no excluye a otras especialidades o tratamientos activos con propósito paliativo para el bienestar del paciente.
  6. La MP está al servicio del enfermo y su familia en el momento y en el lugar que se requiera. Para ello cuenta con: (a) unidades intrahospitalarias de cuidados paliativos, (b) unidades móviles de apoyo intrahospitalario, (c) casas de reposo para pacientes en situación terminal, (d) unidades hospitalarias diurnas; (e) equipos de control ambulatorio, y (f) equipos de atención domiciliaria.

Continuar leyendo

 Imprimir  Email

Entrevista con los doctores Nicolás Garrigue, médico paliativista Instituto Pallium Latinoamérica; y Carlos Cafferata, jefe de Sección de Cuidados Paliativos del Hospital Italiano

cafferatagarrigueDescriptores: <Argentina> <Atención médica> <Enfermedades incurables> <Enfermedades crónicas> <Enfermos> <Médicos> <Equipo> <Equipo sanitario> <Trabajo en equipo> <Toma de decisiones> <Terapia> <Cuidado de inválidos>

Versión revisada por el Dr. Cafferata 16/04/2018

1.- ¿Podrían proporcionarnos una caracterización de la naturaleza y los alcances de los cuidados paliativos?

Dr. Garrigue.- En términos sencillos, cuidados paliativos es la parte de la medicina que se ocupa de aquellos pacientes que padecen enfermedades que no van a tener una solución definitiva. Estamos hablando de enfermedades terminales y de las crónicas que evolucionan hacia la terminalidad.

Hemos transitado una notoria evolución desde un concepto previo donde se dejaba de proveer cuidado a los pacientes que no podían curarse, a un concepto mucho más actual, idóneo e integrado donde nos hacernos cargo de esos pacientes y los ayudamos -con la mejor ciencia y el mejor equipo posible- a alcanzar el mayor bienestar al que puedan acceder.

Dr. Cafferata.- El foco de los cuidados paliativos reside en la atención integral del paciente, junto con su familia y sus allegados. Para nosotros se trata de una unidad de tratamiento.

El propósito de esta atención es -como señaló Nicolás- brindar un cuidado integral al paciente y su núcleo familiar y vincular, tanto en los aspectos físicos, psíquicos, sociales, emocionales y espirituales. El objetivo es que el paciente viva, de la mejor manera posible, todo lo que tenga que vivir.

El objetivo de los cuidados paliativos no es ni prolongar ni acortar la vida. Nosotros consideramos a la muerte como la culminación de la vida, como un componente del ciclo de vida que va a llegar en el momento que tenga que ser. Sin perjuicio de ello, recientes trabajos de investigación muestran, incluso, que pacientes atendidos con cuidados paliativos tienen mayor sobrevida que otros pacientes que no lo están.

Si bien cabe reiterar que no es el objetivo de los cuidados paliativos prolongar la sobrevida del paciente, es frecuente que la sobrevida y el bienestar sean mayores porque se administra el tratamiento más adecuado en cada situación. Y esa prolongación de la vida no se da de manera agónica, sino de una manera deseable dentro de las posibilidades de cada paciente.

En otros casos, los profesionales, seguramente con la mejor intención y disposición, insisten en continuar aplicando tratamientos que –en un determinado momento- ya no resultan útiles, sino fútiles. Si bien, en otras circunstancias, podrían haber sido útiles, en ese momento determinado ya no aportan nada y, en algunos casos, pueden acortar la vida del paciente.

Por nuestra parte aceptamos que la vida tiene un límite. Si insistimos en continuar indicando tratamientos que ahora resultan fútiles podemos estar haciendo que nuestro paciente desaproveche su tiempo y energía en esto en vez de realizar y vivir cosas que pueden ser mucho más importantes en este momento.

Continuar leyendo

 Imprimir  Email

Entrevista con la Dra. Diana Finkel, Coordinadora del Programa EPM (Manejo Esencial del Dolor) Argentina – Federación Mundial de Sociedades de Anestesiología. Ex jefe del Servicio de Anestesiología del Hospital Ramos Mejía

finkel

Descriptores: <Argentina> <Atención médica> <Medicina> <Dolor&> <Analgesia&> <Enfermos> <Médicos> <Equipo> <Equipo sanitario> <Trabajo en equipo> <Terapia>

Versión revisada por la entrevistada

1.- ¿Podría proporcionarnos algunas referencias acerca del origen y evolución de la medicina del dolor?

La Medicina del Dolor tiene la misma antigüedad de la Historia de la Humanidad, la misma de los primeros atisbos de la Historia de la Medicina. Lo primero que hacía el hombre prehistórico cuando se quemaba o cuando lo dañaba el ataque de un animal, era buscar una planta ya reconocida como analgésica-alucinógena, frotarse con sus propias manos, aplicarse hielo, inmovilizarse, ya que comprendía que moverse aumentaba el dolor: intuitivamente y como instinto de conservación, buscaba algo que aliviara su dolor y sufrimiento.

A partir de allí, la medicina buscó herramientas dentro de la botánica; particularmente en las hierbas. Luego, a medida que avanzaba el estado del conocimiento en farmacología, se procuraba encontrar fármacos analgésicos de síntesis, derivados químicamente de aquellos alcaloides vegetales.

Cuando se descubrió la morfina –alcaloide natural del opio se procuró desarrollar derivados sintéticos. Asimismo, a partir del origen vegetal de la aspirina, se empezaron a desarrollar derivados de los antiinflamatorios. Allí comenzó el avance en el conocimiento de los analgésicos.

Junto a estos primeros analgésicos, nace la anestesiología como necesaria compañía del crecimiento de la cirugía. Dentro de los consecuentes avances en nuevas técnicas anestésicas, nace la anestesia regional, gracias al desarrollo de los anestésicos locales. Y lo que nace como técnica anestésica quirúrgica comienza a utilizarse en el dolor crónico, dando origen a la medicina intervencionista antálgica, la cual experimenta un notorio desarrollo. Hoy es particularmente aplicada para dar respuesta al creciente flagelo del dolor refractario; aquel que no alivia con fármacos.

Continuar leyendo

 Imprimir  Email

Entrevista con el Dr. Antonio Carlos Rezoagli, Director Médico del Centro Integral de Medicina y Cirugía del Dolor (CEMECID)

Antonio-RezoagliDescriptores: <Argentina> <Atención médica> <Medicina> <Dolor&> <Analgesia&> <Enfermedades> <Enfermos> <Médicos> <Equipo> <Equipo sanitario> <Trabajo en equipo> <Terapia> <Carga de familia> <Derechos humanos> <Envejecimiento de la población> <Ética>

1.- ¿Podría proporcionarnos una visión acerca de la mitigación del dolor?

Ante todo debemos reconocer que el derecho a mitigar el dolor es un derecho universal dado por la Organización Mundial de la Salud, (OMS) reconocida por las Naciones Unidas. O sea que, más allá de una cuestión médica, estamos hablando también de una cuestión netamente social.

Pero nuestro trabajo empezó mucho antes que esta determinación de la OMS. Hace ya diez años que nuestro Centro está conformado oficialmente como Centro de Medicina del Dolor, y –por mi parte- hace veinticinco años que comencé a abocarme a esta especialidad del tratamiento del dolor.

Hacia 1999 tuve la iniciativa de conformar un Centro que abarcara todo lo vinculado al dolor, tanto lo estrictamente específico, como puede ser el trabajo de un anestesiólogo y de un clínico del dolor, pero, a la vez, todas aquellas entidades satélites involucradas en la mitigación del dolor.

Hoy nuestro Centro está regido, precisamente, por un eje central que es el intervencionismo en dolor. Lo explico rápidamente; hoy es bastante común hablar de lo que es un bloqueo, una radiofrecuencia, un neuro estimulador. Todas ellas son prácticas que nos permiten, a quienes hacemos intervencionismo, dedicarnos a aliviar el dolor con procedimientos mínimamente invasivos.

Y sobre ese eje central hemos fundado, con la Dra. Mónica Beatriz Ludueña, lo que es el Centro Integral de Medicina y Cirugía del Dolor, CEMECID. Su columna vertebral es el intervencionismo y alrededor de ese eje giran todas las demás cuestiones que tienen que ver con el dolor; por ejemplo, las cuestiones psíquicas, que están a cargo de psiquiatras y psicólogos, o las cuestiones de rehabilitación o kinésica, que están a cargo de profesionales especializados.

Además de tratar todo el espectro de necesidades del paciente, también buscamos su rehabilitación y su pronta reinserción tanto en su medio social, laboral o familiar. Por eso, tenemos un nutrido grupo de kinesiólogos en el Centro mismo, para el cual hemos dedicado todo un piso de 140 metros solamente para rehabilitación; y a la vez, tenemos kinesiólogos que asisten a los pacientes de muy alta edad en los domicilios.

A la vez complementamos con otras especialidades: reumatología, fisiatría, nutrición. Tenemos todo un grupo de personas abocadas a complementar la actividad de esa columna vertebral que es el intervencionismo.

Continuar leyendo

 Imprimir  Email

Referencias

En esta sección presentamos una selección de referencias documentales vinculadas con la temática central de este número: “Medicina Paliativa y Medicina del Dolor”.

Hemos procurado reunir una muestra ilustrativa de aportes con diversas perspectivas y focos.

Mediante el cliqueo de uno de los títulos, el lector accederá al resumen del documento, el cual incluye el enlace al texto completo, así como los descriptores asignados al mismo (*).

Los títulos para acceder a los respectivos resúmenes y enlaces a los textos completos son los siguientes:

(*) Los descriptores provienen del Tesauro de la OCDE (edición: 29/04/2008).

 Imprimir  Email

Offers and bonuses by SkyBet at BettingY com

Nota del Editor: El editor no se responsabiliza por los conceptos u opiniones vertidos en las entrevistas, artículos y documentos reseñados en este Boletín, los cuales son de exclusiva responsabilidad de los respectivos entrevistados, autores o colaboradores.

    

Staff Boletín DPT 

          

Director:
Sr. Guillermo Gómez Galizia.
Coordinador Editorial:
Lic. José Luis Tesoro
Asesor:
Dr. Carmelo Polino

ISSN 2525-040X

         Logo DPT PNG2

Nuestras Carreras

logo-png-chicoConozca todo sobre las diplomaturas y postgrados de DPT.

Redes Sociales

Icono Facebook Grande       Icono Twitter Grande 

Seguinos en las distintas Redes Sociales

Quiénes Somos

logo-ico-chicoLa Fundación, sus fundamentos y valores.