Newsletter DPT Nro. 85

ISSN 2618-236X

Junio / 2023

NOTICIAS EDUCATIVAS Y PEDAGOGICAS
NOTICIAS EDUCATIVAS Y PEDAGOGICAS INTERNACIONALES

Reino Unido: Incubación de empresas tecnológicas en ámbitos universitarios

Beneficios y cuestionamientos

En el Reino Unido las universidades son incubadoras esenciales para el desarrollo de talento empresarial e innovaciones lucrativas. Ello se manifiesta particularmente en la industria de las ciencias de la vida, con fuerte apoyo gubernamental a raíz de la Covid-19.

La mayor parte de esta incursión de las instituciones universitarias en el ámbito empresarial se concreta a través de “spinouts”: empresas tecnológicas creadas para explotar la propiedad intelectual desarrollada en las universidades. Esta relación es –en principio- favorable para ambas partes: (a) Las empresas se generan y desarrollan nutriéndose de los desarrollos patentados y del conocimiento de investigadores y expertos tecnológicos de la institución universitaria, así como de equipos internos de recaudación de fondos y de comercialización, para llevar sus productos al mercado, y (b) Las instituciones universitarias participan en los spinouts generados en sus respectivos ámbitos a través de tres mecanismos: (i) poseen acciones de la empresa, (ii) mantienen la titularidad de la propiedad intelectual que han licenciado a la empresa, o (iii) mantienen el derecho a regalías, así como a la compra de acciones de la empresa a un determinado precio.

La presente reseña comprende tres artículos referidos a las fortalezas, cuestionamientos y tensiones asociadas a la incubación de empresas en ámbitos universitarios del Reino Unido. En el primer artículo (1) se aborda la emergencia de crecientes tensiones en la incubación universitaria de empresas de base tecnológica. El segundo (2) trata sobre spinouts en ciencias de la vida. El tercero (3) se refiere a los programas universitarios para promover el emprendedorismo, con experiencias de la Universidad de Oxford y un análisis comparativo.


1.- Primer artículo: Emergencia de tensiones en la incubación de empresas de base tecnológica en universidades del Reino Unido (1)

La participación de las universidades en las empresas desarrolladas en sus respectivos ámbitos no se limita al “Triángulo Dorado”, un grupo de universidades de investigación intensiva en Londres, Oxford y Cambridge que –históricamente- atraen la mayor parte de los fondos para investigación y desarrollo. En 2021, las universidades de Leeds, Manchester y Sheffield lanzaron “Northern Gritstone”, un fondo de inversión centrado en sus spinouts, que -en 2022- cerró una ronda de financiación por £ 215 millones. Su director ejecutivo, Duncan Johnson, prevé convertir a la región en un centro de innovación que rivalice con Silicon Valley.

Según la consultora Beauhurst, la inversión de capital en spinouts universitarios en el Reino Unido se quintuplicó durante la década 2011-2021, de £ 405 millones a £ 2.540 millones. Las universidades están apostando millones de libras al año en la incubación de empresas spinout, la concesión de licencias de tecnología y la formación empresarial de académicos. Se prevé que estos esfuerzos inducirán investigaciones de vanguardia que impulsarán el crecimiento económico, resolverán problemas globales, y convertirán al Reino Unido en una superpotencia científico-tecnológica.

Durante la última década, la Oxford University lideró esta campaña en todo el Reino Unido para constituir a la investigación universitaria de vanguardia en un éxito comercial. Oxford University Innovation (OUI), la oficina de transferencia de tecnología dedicada a ayudar a los académicos a comercializar sus desarrollos, formó 31 nuevas empresas; entre ellas Vaccitech, que posee la tecnología subyacente a la vacuna Covid-19 de AstraZeneca; ORCA, que suministró al Ministerio de Defensa su primera computadora cuántica; y First Light Fusion, que trabaja en la creación de energía limpia a partir de la combinación de núcleos atómicos. Algunas empresas reciben financiación de un fondo de inversión afiliado a la universidad, Oxford Science Enterprises (OSE), que posee activos por más de £ 1.000 millones.

Sin perjuicio de los favorables resultados, se manifiestan crecientes tensiones en torno a los spinouts y la relación entre los académicos-empresarios y sus universidades.

Algunos fundadores e inversionistas señalan que las universidades se benefician injustamente del trabajo de los emprendedores. Argumentan que las oficinas universitarias de transferencia de tecnología y los ecosistemas spinout se están transformando en una rémora para el lanzamiento de tecnología que podría beneficiar a toda la humanidad, ya que son demasiado codiciosas en la “captura de valor” a través de su participación en las nuevas empresas. “Temerosos de dejar volar a la gallina de los huevos de oro, con la excesiva carga financiera que imponen, terminan perdiendo más al obstruir el éxito de las empresas”. Sostienen que las universidades sobreestiman su impacto en la gestación de los spinouts y contribuyen muy poco (o nada) en el duro trabajo de desarrollo empresarial a cargo de los cofundadores (“un auténtico infierno”). Señalan que si las universidades exigieran menos, ganarían más a largo plazo, a medida que prosperen las empresas desarrolladas.

Por su parte, las universidades señalan que los emprendedores exitosos suelen incurrir en un “punto ciego” al no reconocer hasta qué punto su éxito se construyó sobre los cimientos, y a veces sobre los fracasos, de otros. La universidad apoya a los investigadores, al personal, a los inversores y a otros socios importantes en el ecosistema de innovación para generar el mayor impacto y beneficio social posible. Por otra parte, la participación de las instituciones universitarias en las empresas desarrolladas en sus respectivos ámbitos también alienta a los investigadores principales a permanecer en sus puestos académicos, en vez de abandonarlos para ocupar puestos (mejor remunerados) en la industria privada.

En Londres, el Deep Tech Entrepreneurship College London ofrece un campus con diversos laboratorios y oficinas de planta abierta en el Instituto para el Emprendedorismo con base Tecnológica, inaugurado en 2022, para ofrecer orientación y financiación inicial a unos 15 proyectos de investigación de vanguardia cada año. Su misión responde a la premisa de que existen -estancadas en las universidades- soluciones a muchos problemas críticos de la humanidad. El gran desafío reside en liberar esas soluciones para aplicarlas en el mundo real. “Como es muy difícil para los inversores entrar a excavar dentro de las universidades, la misión del instituto, es ser un “sistema de apoyo”: cultivar vínculos con los fundadores, ayudar a las empresas a obtener las pruebas de concepto y a financiar la investigación en sus primeras etapas”. Antes de que los decisores del fondo de inversión piensen siquiera en financiar a determinadas empresas nacientes, la universidad ya ha estado trabajando con ellas durante algún tiempo en “servicios de propiedad intelectual”, principalmente en su Fábrica de Innovación. Es aquí donde un equipo identifica ideas de vanguardia, entrena a académicos, vincula a investigadores con equipos de gestión y financiadores, y lleva a cabo las diligencias pertinentes y la obtención de patentes. “Siempre hemos sido los que apoyamos las primeras etapas”.

 

Una de las funciones de las oficinas universitarias de transferencia de tecnología es construir redes de inversores interesados en invertir a largo plazo en etapas tempranas en tecnología de punta (“capital paciente”). Pero también aportan un espacio aislado de los intereses comerciales donde se pueden desarrollar ideas auténticamente innovadoras. Las universidades buscan cubrir los costos de este trabajo recibiendo parte de los ingresos de las empresas exitosas, mediante la concesión de licencias o la retención de participaciones en el capital de las empresas desarrolladas.


2.- Segundo artículo: Spinouts en ciencias de la vida (2)

En Beauhurst (organización consultora y proveedora de datos sobre organizaciones privadas) se identificaron y verificaron -en el Reino Unido- más de 1.500 empresas derivadas de instituciones académicas, incluyendo 286 spinouts privados activos dedicados a ciencias de la vida, actuando en los mercados. De dichos spinouts, Londres sólo reúne 39, mientras que Oxford y Cambridge reúnen 58 y 57 respectivamente, lo que significa que el Este y el Sudeste de Inglaterra son las principales regiones para la radicación de spinouts activos en ciencias de la vida. Escocia es también un semillero de ese tipo de organizaciones, con 42 spinouts activos.

El artículo aquí reseñado proporciona un ranking de las mejores universidades del Reino Unido para spinouts de ciencias de la vida, detallándose sus procesos de comercialización y el tipo de apoyo que aportan a los spinouts. También se exhiben perfiles de las principales empresas desarrolladas a través de esta modalidad de interfaz de la academia y los negocios.

Las 10 primeras universidades en materia de spinouts dedicadas a ciencias de la vida son: (1) University of Oxford, (2) University of Cambridge, (3) UCL, (4) Imperial College London, (5) University of Edinburgh, (6) University of Bristol, (7) Queen’s University Belfast, (8) University of Manchester, (9) University of Birmingham, (10) University of Strathclyde.

A continuación se reseña –como muestra- el perfil correspondiente a la University of Oxford, la cual reúne 60 spinouts en ciencias de la vida. La unidad Oxford University Innovation crea empresas spinout con base en la investigación académica conducida y de propiedad de la misma universidad. Como punto de partida, el equipo ayuda a los académicos a determinar si sus investigaciones son adecuadas para constituir la base de un negocio. En caso positivo, asiste a los académicos involucrados en 3 áreas principales: (a) preparación del plan de negocios, (b) determinación del líder del proceso de spinout, y (c) construcción del equipo que gestionará el negocio y reunirá las inversiones requeridas, a través de las redes del Oxford University Innovation.

 

3.- Tercer artículo: Programas universitarios para promover el emprendedorismo: Experiencias de la Universidad de Oxford (UK) y análisis comparativo (3)

La Universidad de Oxford, una de las principales instituciones de investigación del mundo, tiene una reputación relativamente sombría en sus políticas sobre spinouts. Según una encuesta de spinouts de 2022, tiene la tasa más baja de Europa en “satisfacción de los fundadores”, y, sin perjuicio de crear la mayor cantidad de nuevas empresas dentro de las universidades del Reino Unido, va a la zaga de su rival más cercano en la generación de grandes empresas. Los críticos alegan que Oxford toma demasiado capital de las empresas asistidas, particularmente en comparación con algunas de sus contrapartes. En el artículo aquí reseñado se indaga si realmente es Oxford “la peor institución” en lo relativo a políticas universitarias de spinout.


Una antigua rivalidad

En general suele compararse a Oxford con su rival Cambridge. Ambas exhiben paridad en materia de creación de empresas: según los datos recopilados por Beauhurst, fueron las dos principales universidades del Reino Unido en la creación de spinouts entre 2011 y 2021. Sin embargo, Cambridge es más exitosa en construir grandes empresas. Esto puede explicarse, en parte, por la cantidad de capital que las dos universidades toman de las empresas derivadas. Los datos de Beauhurst sugieren que Oxford toma inicialmente un promedio de 24,3% del capital, mientras que Cambridge toma un 12,6%. Esto afectaría el atractivo de las empresas de Oxford para los inversores, ya que reduciría sus posibilidades de éxito.

¿Por qué Oxford toma el doble de capital que Cambridge?

En una entrevista con Sifted, el director ejecutivo de Innovación de la Universidad de Oxford (la oficina de transferencia tecnológica de la universidad), Matt Perkins, señaló una reforma de política en respuesta a estas críticas. Antes de ello, la universidad tomaba hasta el 50% del capital societario de la empresa. Hoy toma el 20% (y a veces menos). “Llegamos a la conclusión de que es adecuada una participación accionaria del 20% para la universidad y del 80% para los fundadores”, dice Perkins. “Creemos que es un número razonable”. Por otra parte: “el dinero generado a partir del capital en spinouts se canaliza nuevamente hacia la investigación y, por lo tanto, tiene un impacto positivo en la sociedad”.

Pero un fundador de una empresa, que recientemente transitó el proceso de escisión con Oxford, expresa que esta apropiación de capital aún representa una de las peores ofertas disponibles para los fundadores, en comparación con otras universidades importantes. “Oxford actualizó su política en la dirección correcta, pero en el contexto de universidades como Imperial College que se mueven hacia participaciones [de capital] más bajas, para poseer una pequeña parte de algo grande, en lugar de una gran parte de algo pequeño”. Imperial College London, la tercera universidad más prolífica del Reino Unido en la creación de spinouts, solía tomar el 50% del capital, pero en 2017 lanzó una “ruta impulsora” en la que los fundadores pueden mantener la propiedad del 95% de la empresa.

Por otra parte, los fundadores de empresas vinculadas a Oxford están en desventaja frente a sus pares en Cambridge, porque hay menos fondos de inversión locales para la etapa inicial. En Cambridge se constituyó un ecosistema con una diversidad de inversores (por ejemplo: IQ Capital Partners, Amadeus Capital Partners, Cambridge Innovation Capital, Meltwind, Ahren Innovation Capital, Martlet Capital, O2H, Start Codon, Deeptech Labs, Carbon13 y otros como Cambridge Angels), mientras que en Oxford no se dispone de esa diversidad de fuentes de capital (solo tiene: Oxford Innovation Finance, Oxford Technology y Oxford Investment Consultants).

Las universidades de los países nórdicos y Canadá utilizan un sistema llamado “privilegio del profesor”, en el que el académico tiene la propiedad total de su idea. Perkins señala que dicho sistema fue considerado y rechazado por Oxford. “Hemos analizado esa fórmula y creemos que reduciría sustancialmente la calidad de las prestaciones de apoyo y la cantidad de empresas generadas y protegidas”.

El interés nacional

Los inversores y fundadores de empresas creen que la nueva política del 20% de Oxford continúa sofocando la innovación. “Oxford es la universidad número uno del país. Pero, en lo relativo a spinouts, su política no es realmente buena para el pueblo británico ni para el interés nacional” “Tenemos las mejores universidades con las personas más brillantes, pero, con todo ello, comercializamos muy poco y -como país- no protagonizamos ninguna de las próximas revoluciones tecnológicas”.

Referencias:

(1) “The growing tensions around spinouts at British universities: Millions of pounds are being invested to turn scientific research into global companies. But some founders say they have to give up too much equity” By Bethan Staton. FT.

(2) “Top UK Universities for Life Sciences Spinouts” By Annabel Beales.Beauhurst. 15 Jul 2021

(3)How bad are Oxford University’s spinout policies? Oxford creates more spinouts than any other university in the UK, but it has created fewer big companies than Cambridge. Why?” By Tim Smith. Sifted. Public & Academic/Universities/Analysis. 3 April 2023