Newsletter DPT Nro. 45

ISSN 2618-236X

Enero-Febrero 2020

CAMBIO CLIMATICO GLOBAL

NOTA: La siguiente reseña –reducida y parcial- tiene como único propósito motivar la lectura de la amplia literatura disponible sobre la temática

1.- 25º Cumbre del Cambio Climático (COP-25)

La vigésimo quinta Conferencia de las Partes en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP-25) se celebró en Madrid entre los días 2 y 15 de diciembre de 2019, con más de 25.000 representantes de 200 países.

Esta serie de reuniones anuales, destinadas a alcanzar acuerdos y compromisos entre naciones para combatir los efectos del cambio climático, se inició en 1995 en Berlín (COP-1). Sin embargo –tras 25 reuniones- se están emitiendo anualmente 60% más gases nocivos que en 1995 debido, principalmente, al continuo aumento en el consumo de combustibles fósiles (carbón, petróleo y gas).

La COP-25 estaba destinada a activar el Acuerdo de París (primer pacto mundial vinculante en defensa del clima del planeta), que debía estar plenamente vigente en enero de 2020 con la actualización y entrada en vigor de compromisos y planes climáticos nacionales (NDC, por sus siglas en inglés).

Sin perjuicio de las arduas negociaciones, que motivaron una extensión suplementaria del encuentro (por casi 48 horas), los resultados de la COP-25 fueron pobres. Hay quienes asignan la mayor responsabilidad -por tales resultados- a países como Arabia Saudita, Australia, Brasil, Canadá, China, EE.UU., India, Japón, entre otros, así como a las principales compañías de petróleo, gas y carbón.

El acuerdo “Chile-Madrid: Tiempo de Actuar”, con el que concluyó la COP-25, sienta las bases para determinar metas más ambiciosas frente a la emergencia climática y abre un nuevo ciclo (dentro de estas reuniones de Naciones Unidas) con base en la acción: que todos los participantes hagan más y más rápido.

Las diez cuestiones principales del documento y de la cumbre pueden sintetizarse en los siguientes términos:

(a) Mayor ambición

Se reclama a las partes aumentar la ambición de los compromisos de lucha contra el cambio climático siguiendo el calendario marcado en el Acuerdo de París. Se sientan las bases para que, en 2020, los países presenten compromisos de reducción de emisiones (NDC) más ambiciosos para responder a la emergencia climática con vistas a la COP26, que se realizará en Glasgow, Escocia.

(b) Rol de la ciencia

Se reconoce que las políticas climáticas deben ser permanentemente actualizadas con base en los avances de las ciencias. También se reconoce el papel del Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) de Naciones Unidas y se agradecen los dos informes especiales publicados por dicho organismo en 2019, sobre uso del suelo y océanos.

(c) Transversalidad

Se confirma que la lucha contra el cambio climático es una cuestión transversal que compromete a diversos ámbitos como las finanzas, las ciencias, la industria, la energía, el transporte, los bosques o la agricultura, entre otros.

(d) Océanos y usos del suelo

Se reconoce la relevancia sustancial de los océanos (que cubren 2/3 del planeta) para la mitigación y la adaptación al cambio climático. Como respuesta a los informes especiales del IPCC publicados durante 2019, la Convención de Clima celebrará -en junio de 2020- un diálogo sobre océanos y otro sobre usos del suelo.

(e) Género

Se acuerda un nuevo Plan de Acción de Género para impulsar la participación de la mujer en la negociación internacional del clima, desarrollar medidas para responder al desigual efecto del cambio climático en mujeres y niñas, y promover su papel como agentes del cambio. Estará vigente hasta el año 2025, año en el que será revisado.

(f) Compensación y ayuda por pérdidas y daños

Se contempla proporcionar directrices al Fondo Verde del Clima para que, por primera vez, destine recursos para compensar las pérdidas y daños que sufren los países más vulnerables a los fenómenos climáticos extremos. Insta a los países desarrollados a proporcionar recursos financieros para ayudar a los países en desarrollo. Además, se constituye una red (“Santiago Network on Loss and Damage”) para catalizar el apoyo técnico de organizaciones y expertos destinado a enfrentar, trabajar y desarrollar capacidades en los países más vulnerables.

(g) Mercados de carbono

Una de las cuestiones más debatidas durante la COP-25 fue la regulación de los mercados de carbono (artículo 6 del acuerdo de París). Inicialmente incluida en el documento, finalmente se decidió su tratamiento por separado debido a la complejidad de los debates.

(h) Multilateralismo

Se reafirma el valor del multilateralismo y de la cooperación internacional para tratar el desafío global del cambio climático, aun en contextos globales complejos.

(i) Transición justa y equitativa

Se reconoce el protagonismo de la persona y de la dimensión social, señalándose que las personas deben estar en el centro de la respuesta a la crisis climática. El acuerdo ratifica que la transición hacia un mundo libre de emisiones debe ser justa e impulsar la creación de empleo de calidad.

(j) Nuevo ciclo

Se reconoce la importancia de los actores no gubernamentales en la acción climática y se los invita a incrementar su participación y acción. También se insta a que las COP abran un nuevo ciclo en el cual todos los participantes hagan más y más rápido.

 

2.- Inminencia de cambios abruptos e irreversibles

El cambio climático se está acelerando y sus efectos se acumulan y empeoran; por ejemplo, los océanos se calientan y sus niveles ascienden con creciente rapidez, mientras los glaciares se están derritiendo a un ritmo inesperado.

Las consecuencias sociales también se están acelerando. A decir del secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres: “Los desastres naturales relacionados con el clima se están volviendo más frecuentes, letales y destructivos, y están teniendo mayores costos humanos y financieros”.

Consecuencias como la pérdida de hielo marino, las olas de calor más severas o los cambios en los patrones de precipitaciones, fueron pronosticadas hace tiempo por científicos y descritas en informes como los del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático y las Evaluaciones Nacionales del Clima realizadas por investigadores de EE.UU.

La raíz de los cambios yace en el proceso básico del calentamiento global. A medida que el dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero se acumulan en la atmósfera, retienen más calor irradiado por la superficie del planeta.

 

3.- Un breve panorama de la cuestión del cambio climático

En esta sección procuramos reseñar las principales causas, efectos y consecuencias del cambio climático.

3.1.- Causas

Las causas del cambio climático están relacionadas con: (a) procesos naturales, y (b) actividad humana.

3.1.1.- Causas relacionadas con procesos naturales

Se vinculan con cambios en la rotación, la órbita y la inclinación de la Tierra, o con eventos naturales como erupciones volcánicas. Un claro ejemplo son las glaciaciones que se producen por el cambio en la forma de la órbita de la Tierra y la inclinación del planeta hacia su eje.

Por su parte, el “efecto invernadero”, un proceso natural en la atmósfera terrestre; resulta de la interacción entre la energía que proviene del sol y algunos de los gases en la atmósfera llamados “gases de efecto invernadero” (GEI).

La atmósfera está compuesta principalmente de nitrógeno y oxígeno y solo el 1% de otros componentes, incluidos los GEI. La mayoría de los GEI han existido siempre en la atmósfera y su ciclo comienza con procesos naturales como: (a) Vapor de agua: resultante de la evaporación del agua, (b) Dióxido de carbono (CO2): se genera a partir de la respiración de los seres vivos, la descomposición de plantas y animales, y los incendios naturales, (c) Metano (CH4): los humedales y los rumiantes (durante su proceso digestivo) emiten metano como resultado de la descomposición anaeróbica de la materia orgánica, (d) Óxido nitroso (N2O): es un producto de la descomposición bacteriana de la materia orgánica, (e) Ozono (O3): cuando el oxígeno del aire es sometido a un pulso de alta energía (como un rayo), se rompe el doble enlace (O=O), resultando en dos átomos de oxígeno que luego –recombinados- generan moléculas de ozono, que contienen tres átomos de oxígeno.

Los GEI producidos naturalmente son esenciales para la supervivencia de los seres vivos en la Tierra. Sin éstos la temperatura promedio del planeta estaría por debajo de -18 ° C.

3.1.2.- Causas relacionadas con la actividad humana

La actividad humana está cambiando la composición de la atmósfera de la Tierra, emitiendo más GEI y compuestos que deterioran la capa de ozono y exponen la Tierra directamente a los rayos del sol. Tras más de un siglo y medio de industrialización, deforestación y agricultura a gran escala, la cantidad de GEI en la atmósfera se ha incrementado en niveles nunca antes verificados durante tres millones de años.

Las actividades humanas más determinantes de la generación de GEI son las siguientes:

(a) Quema de combustibles fósiles

El GEI más abundante, que representa hoy alrededor de 2/3 de todos los tipos de GEI, es el dióxido de carbono (CO2) resultante de la quema de combustibles fósiles (petróleo, gas y sus derivados).

(b) Deforestación de bosques y selvas

Dado que los árboles convierten CO2 en oxígeno a través del proceso de fotosíntesis, la reducción del número de árboles implica aumento en la concentración de CO2 y otros gases.

(c) Uso excesivo de agroquímicos

Los pesticidas, fertilizantes y otros productos químicos, utilizados en agricultura y ganadería, tienen un alto contenido de óxido de nitrógeno, que es aún más dañino que el dióxido de carbono.

(d) Alta generación de residuos

Cuantos más desechos se generan mayores son los niveles de gas metano en el medio ambiente. Por otra parte, inmensas cantidades de plástico llegan a océanos, bosques y selvas.

 

3.2.- Efectos

Los efectos del calentamiento global -causado por las emisiones de GEI, la contaminación ambiental y los desastres ecológicos resultantes de la acción humana– son los siguientes: (a) Alteraciones y cambios climáticos (temperaturas extremas, sequías intensas, incendios forestales e inundaciones) en diferentes lugares del mundo, (b) Reducción o agotamiento de recursos naturales, (c) Reducción de precipitaciones, (d) Desertificación, (e) Erosión, (f) Fusión de polos, hielos y glaciares, (g) Acidificación de los océanos, (h) Aumento del nivel del mar, (i) Menor circulación oceánica. (j) Reducción de la circulación termohalina, (k) Reducción de la capa de ozono, (l) evaporación de depósitos de agua potable.

La mayoría de dichos efectos persistirán durante siglos, incluso si se detienen las emisiones.

 

3.3.- Consecuencias

Entre las consecuencias del cambio climático para la vida humana pueden destacarse las siguientes: (a) Pérdida de biodiversidad, (b) Extinción de especies animales y vegetales, (c) Aumento de la gama de vectores de enfermedades y patógenos, (d) Expansión de enfermedades como el dengue, malaria, cáncer, así como respiratorias y cardíacas, entre otras, (e) Deterioro de la salud física y mental de la población, (f) Degradación de la salud de niños y ancianos, (g) Aumento de la pobreza y el hambre, (h) Retroceso económico y social de las naciones.

 

3.4.-. Antecedentes de la cuestión

La cuestión de los efectos de la actividad humana sobre el cambio climático y la temperatura global del planeta no es para nada novedosa. Hacia 1820 el físico francés Jean-Baptiste Fourier (1768-1830) calculó que un objeto del tamaño de la Tierra, y con su misma distancia al sol, debería ser considerablemente más frío que la Tierra. Explicó la temperatura del planeta comparando nuestra atmósfera con un invernadero. Su sugerencia sobre la posibilidad de que la atmósfera actúe como aislante es reconocida como la primera propuesta del “efecto invernadero”.

Años más tarde, hacia 1856, la estadounidense Eunice Foote (1819-1888) relacionó directamente la concentración de ácido carbónico (H2CO3) proveniente del dióxido de carbono (CO2 + H2O ⇌ H2CO3) en la atmósfera con el aumento de la temperatura de la Tierra.

Tres años después el irlandés John Tyndall demostró, de manera concluyente y mediante experimentos más elaborados, que el “efecto invernadero” de la Tierra proviene del vapor de agua y otros gases como el CO2, que absorben y emiten energía infrarroja térmica. Tyndall no mencionó a Foote en su publicación, quizás por no conocer su trabajo como científica aficionada.

Por su parte, el sueco Svante Arrhenius (1859–1927) fue uno de los primeros en relacionar el aumento del CO2 y otros gases en la atmósfera con la acción del hombre, y en calcular –con suma precisión- los grados que aumentaría la temperatura terrestre en caso de duplicarse la cantidad de CO2 que había en la atmósfera en aquel momento. También propuso, a finales del siglo XIX, que la quema de combustibles fósiles produce el calentamiento global debido al efecto invernadero.

 

4.- Algunas magnitudes relevantes

A menos que las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero caigan un 7% cada año entre 2020 y 2030, el mundo no alcanzará el objetivo de limitar el calentamiento global a 1,5°C establecido en el Acuerdo de París.

El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) advirtió que ir más allá de 1.5°C aumentará la frecuencia e intensidad de los impactos climáticos en todo el mundo.

Para no incrementar la temperatura en más de 1,5°C las emisiones netas de CO2 deben reducirse a cero hacia aproximadamente 2050: Ello significa que la cantidad de CO2 que se incorpore a la atmósfera deberá ser igual a la cantidad absorbida por sumideros naturales y tecnológicos.

Para limitar el calentamiento a 2ºC, deberían triplicarse -para 2030- los compromisos nacionales de reducción de gases de efecto invernadero. Con una meta más ambiciosa de 1,5ºC los compromisos deberían quintuplicarse. Dado que en 2030 el PBI mundial será 30% mayor y la población mundial aumentará casi en 1000 millones, disminuir drásticamente las emisiones exigirá grandes cambios estructurales en los patrones de producción y consumo de energía.

 

5.- Instrumentos jurídico-institucionales de Naciones Unidas

5.1.- Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC)

La Cumbre para la Tierra realizada en Río de Janeiro en 1992 dio lugar a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) como primer paso para prevenir interferencias humanas “peligrosas” con relación al sistema climático. La Convención fue ratificada por 197 países que son Partes de la misma.

5.2.- Protocolo de Kioto

Es un protocolo de la CMNUCC y un acuerdo internacional que tiene por objetivo reducir las emisiones de seis (6) gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global: dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), óxido nitroso (N2O), hidrofluorocarbonos (HFC), perfluorocarbonos (PFC) y hexafluoruro de azufre (SF6).

Fue adoptado el 11/12/1997 en Kioto, Japón, pero entró en vigor el 16/02/2005. Obliga jurídicamente a los países desarrollados que son Parte a cumplir determinadas metas de reducción de emisiones. Hoy hay 197 Partes en la Convención y 192 en el Protocolo de Kyoto.

5.3.- Acuerdo de París

En la 21ª Conferencia, en París en 2015, las Partes en la CMNUCC alcanzaron un relevante acuerdo para combatir el cambio climático y acelerar e intensificar las acciones y las inversiones necesarias para un futuro sostenible con bajas emisiones de carbono.

El Acuerdo de París se basa en la Convención y, por primera vez, agrupa a las naciones en una causa común: realizar ambiciosos esfuerzos con el objetivo de combatir el cambio climático y adaptarse a sus efectos, con mayor apoyo para ayudar a los países en desarrollo a que lo hagan. De esta manera, define un nuevo camino en el esfuerzo climático a nivel mundial.

El principal objetivo del Acuerdo de París es reforzar la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático manteniendo el aumento de la temperatura mundial en este siglo por debajo de los 2°C con respecto a los niveles preindustriales y proseguir con los esfuerzos para limitar aún más el aumento de la temperatura a 1,5°C.

En el Día de la Tierra, el 22 de abril de 2016, 175 líderes mundiales firmaron el Acuerdo de París en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York.

 

5.4. ONU: Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC)

El Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC)) fue creado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y la ONU Medio Ambiente con el objetivo de proporcionar una fuente objetiva de información científica sobre el fenómeno.

En 2013 el IPCC clarificó -en su Quinto Informe de Evaluación- el papel de la actividad humana en el cambio climático. Su conclusión fue categórica: el cambio climático es real y las actividades humanas son sus principales causantes.

Ese informe proporciona una evaluación exhaustiva del aumento del nivel del mar y sus causas durante las últimas décadas. También exhibe las emisiones de CO2 acumuladas desde la época preindustrial y ofrece una estimación sobre futuras emisiones de CO2 con el objetivo de limitar el calentamiento a menos de 2˚C.

Concluye señalando que limitar el calentamiento global a 1,5°C requeriría transiciones “rápidas y de gran calado” en la tierra, la energía, la industria, las construcciones, el transporte y las ciudades. Las emisiones netas mundiales de dióxido de carbono (CO2) de origen humano deberían reducirse en un 45% para 2030 con respecto a los niveles de 2010, y seguir disminuyendo hasta alcanzar el “cero neto” aproximadamente en 2050.

 

6.- Argentina: Gabinete Nacional de Cambio Climático

En la Argentina se creó el Gabinete Nacional de Cambio Climático por Decreto 891 del 25/07/2016. Agrupa a ministerios y secretarías nacionales involucrados en políticas climáticas (Ambiente, Energía, Minería, Producción, Agricultura y Ganadería, Industria y Economía, entre otras) bajo la órbita de Jefatura de Gabinete de Ministros y coordinado técnicamente por la secretaría nacional competente en cambio climático.

Tiene a su cargo el diseño de políticas públicas coherentes, consensuadas y con una mirada estratégica para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y generar respuestas coordinadas para hacer frente a los impactos adversos del cambio climático.

El trabajo del Gabinete Nacional se organiza con base de reuniones periódicas de los ministros, que representan la instancia política. Luego se desarrolla el trabajo técnico en las mesas técnicas temáticas y en la Mesa de Puntos Focales ministeriales. La participación de las provincias se articula a través del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA) y las mesas ampliadas son la instancia de articulación con la sociedad civil, académicos, sector privado y trabajadores. La metodología de trabajo se basa en la transparencia y participación interministerial e intersectorial.

En este marco se desarrolla el proceso de elaboración y validación de los Planes de Acción Sectoriales de Cambio Climático respecto a energía, bosques, transporte, industria, agricultura y ganadería e infraestructura y territorio, que sentarán las bases para el desarrollo del Plan Nacional de Mitigación y el Plan Nacional de Adaptación. Estos últimos serán insumos para el desarrollo del Plan Nacional de Respuesta al Cambio Climático.

El 20/11/2019 la Cámara de Diputados aprobó la Ley de Presupuestos Mínimos para la Mitigación y Adaptación al Cambio Climático. Ello supone un compromiso gubernamental en la lucha contra la crisis climática, con políticas, estrategias, medidas, e instrumentos relativos al estudio del impacto, la vulnerabilidad y las actividades de adaptación al cambio climático.

La norma provee un respaldo más sólido a la institucionalización del Gabinete Nacional de Cambio Climático. Crea el Consejo Asesor Externo del Plan Nacional de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático, cuyos miembros deberán ser: científicos, representantes de organizaciones ambientales, comunidades indígenas, universidades, entidades académicas y empresariales, sindicatos, centros de investigación públicos y privados, o representantes de partidos políticos con representación parlamentaria.

Establece la obligación de todos los organismos del Poder Ejecutivo Nacional de aportar la información necesaria para la aplicación de la Ley.

Crea el Sistema Nacional de Información sobre Cambio Climático, para transparentar el Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero y el monitoreo de las medidas de mitigación.

Determina que todos los datos y documentos relacionados con la aplicación de la ley deben ser información pública ambiental, de acuerdo con las leyes 25.831 y 25.675

Sus objetivos principales son: (a) establecer estrategias y políticas vinculadas al estudio del impacto del cambio climático; (b) promover estrategias de reducción de emisión de gases de efecto invernadero; y (c) reducir la vulnerabilidad humana y de los sistemas naturales ante la problemática.

Las provincias deberán adherir a los presupuestos mínimos establecidos por la Ley. Actualmente, la participación de las provincias se articula a través del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA).

Bibliografía consultada

“4 Important facts about climate change everyone must know: the causes and effects of climate change”. By Kashyap Vyas. Interesting Engineering. October 12, 2019

https://interestingengineering.com/4-important-facts-about-climate-change-everyone-must-know?_source=newsletter&_campaign=4yQJB407P7ANP&_uid=Jrb2k6mzdW&_h=b8e23caaf2955141ef3b27339dacc18e215ed722&utm_source=newsletter&utm_medium=mailing&utm_campaign=Newsletter-12-10-2019

Argentina. Decreto 891/2016. Gabinete Nacional de Cambio Climático. Creación. Bs. As., 25/07/2016

http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/260000-264999/263772/norma.htm

“Cara a cara con el planeta: Una nueva mirada sobre el cambio climático alejada de las posiciones apocalípticas”. Latour, Bruno: (traducción de Ariel Dilon). Buenos Aires, Siglo XXI, 2017. Libro digital

https://books.google.com.ar/books?hl=es&lr=&id=g9-_DwAAQBAJ&oi=fnd&pg=PT6&dq=cambio+clim%C3%A1tico+2019&ots=z6_JrHo9Fz&sig=pE5HbhhrXBO-CWGEqhWbVrIrKCc&redir_esc=y#v=onepage&q=cambio%20clim%C3%A1tico%202019&f=false

Clima: nos acercamos al punto de no retorno”, Por Guadagni, Alieto: Tribuna, Opinión. Clarín, 13/12/2019

https://www.clarin.com/opinion/clima-acercamos-punto-retorno_0_pep7nNjq.html

 “Climate Change: where we’ll have to live and where we’ll need to leave”. By John Loeffler, Interesting Engineering. August 23rd, 2019

https://interestingengineering.com/climate-change-where-well-have-to-live-and-where-well-need-to-leave?_source=newsletter&_campaign=a3E3qaL003N2g&_uid=Jrb2k6mzdW&_h=b8e23caaf2955141ef3b27339dacc18e215ed722&utm_source=newsletter&utm_medium=mailing&utm_campaign=Newsletter-23-08-2019

”Diez claves del acuerdo “Chile-Madrid Tiempo de Actuar” de la COP-25 de Madrid”. EFE. Madrid,15 dic. 2019

https://www.efe.com/efe/america/portada/diez-claves-del-acuerdo-chile-madrid-tiempo-de-actuar-la-cop25/20000064-4132900

Naciones Unidas: Cambio climático. Consultado 21/12/2019

https://www.un.org/es/sections/issues-depth/climate-change/index.html

“Nonlinear rise in greenland runoff in response to post-industrial Arctic warming”. Luke D. Trusel, Sarah B. Das, Matthew B. Osman, Matthew J. Evans, Ben E. Smith, Xavier Fettweis, Joseph R. McConnell, Brice P. Y. Noël & Michiel R. van den Broeke. Nature, volume 564, pp.104–108 (2018). DOI: 10.1038/s41586-018-0752-4

https://www.nature.com/articles/s41586-018-0752-4?proof=true