Newsletter DPT Nro. 80

ISSN 2618-236X

Enero / 2023

NOTICIAS DE INTERES GENERAL

Aportes para superar la crisis alimentaria con bajo impacto ambiental

Carnes cultivadas y granjas terrestres de algas marinas

Para mediados de este siglo, la humanidad deberá aumentar significativamente la producción de alimentos y, al mismo tiempo, reducir los impactos perjudiciales de esa producción sobre el clima, el uso de la tierra, los recursos de agua dulce y la biodiversidad. Ello requerirá encontrar alternativas a la actual explotación agropecuaria intensiva en emisiones de carbono.

Esta reseña comprende dos artículos. El primero (1) trata sobre la primera aprobación de la FDA estadounidense para la comercialización de un producto de carne cultivada. En el segundo (2) se postula que la acuicultura terrestre de algas marinas podría contribuir a satisfacer las futuras demandas nutricionales proyectadas y, al mismo tiempo, a mejorar la sostenibilidad ambiental.


1.- Primer artículo: EE.UU: La FDA aprueba por primera vez la comercialización de un producto de carne cultivada en laboratorio (1.1.) (1.2.)

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE.UU. autorizó recientemente un producto de carne cultivada para consumo humano. Lo hizo tras haber participado en una consulta previa a la comercialización con el proveedor Upside Foods (Berkeley, California), focalizado en la producción de carne de pollo cultivada en laboratorio.

El procedimiento para cultivar carne en el laboratorio consiste en: (a) obtener células de los animales (sin matarlos), (b) desarrollar líneas celulares (que pueden congelarse para su almacenamiento a largo plazo), (c) extraer una muestra de células de esas líneas celulares y cultivarlas en biorreactores (que reunen las condiciones y los nutrientes necesarios) para que las células crezcan y se multipliquen, (d) cuando las células alcanzan cierta edad, volumen y forma, cosecharlas para generar productos cárnicos para consumo humano. Si bien las carnes cultivadas se componen 100% de tejido animal, su producción no requiere gestar, criar ni sacrificar animales.

Cabe señalar que la FDA sólo autorizó un producto de Upside Foods, y no emitió una autorización general para todas las carnes cultivadas similares. Se especifica además que, tras la autorización de la FDA, el fabricante deberá obtener también la conformidad del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA), que inspeccionará las instalaciones de fabricación para evaluar el cumplimiento de los requisitos de seguridad alimentaria. Además, el producto en sí requerirá la aprobación del Servicio de Inspección y Seguridad Alimentaria (FSIS) del USDA. Por su parte la FDA, en coordinación con las agencias federales pertinentes, establecerá las normas regulatorias y de etiquetado de esos productos.

Si bien la decisión aprobatoria por parte de la FDA puede considerarse como un “hito histórico”, la tecnología de la carne cultivada está aún a años de poder reemplazar a la carne animal natural como recurso alimentario. Según un informe de Wired, el costo de cultivar carne es hoy sumamente elevado, e incluso las instalaciones a gran escala tendrían dificultades para competir actualmente con las fuentes de carne convencionales. La directora ejecutiva de Upside Foods, Uma Valeti, reconoció que la industria de la carne cultivada aún está “en pañales”, y pueden pasar otros 15 años antes de que logre la escalabilidad suficiente para llegar a los mercados de consumo de la mayor parte del mundo.


2.- Segundo artículo: El potencial nutricional y ambiental de la acuicultura terrestre de algas marinas (2.1.)
(2.2.)

La cantidad de alimentos que podrán cultivarse en las próximas décadas estará significativamente limitada por los efectos del cambio climático, la escasez de tierra cultivable, la insuficiencia de agua dulce y la degradación ambiental. También estarán limitadas las poblaciones de peces silvestres (ya fuertemente explotadas), así como la acuicultura marina de peces, mariscos y algas en las costas oceánicas.

En el estudio aquí reseñado –coordinado por un equipo de investigación del Department of Earth & Atmospherical Sciences de la Cornell University (Itaca, NY, USA) se postula que la acuicultura terrestre de algas marinas podría contribuir a satisfacer las futuras demandas nutricionales proyectadas y, al mismo tiempo, mejorar la sostenibilidad ambiental. En comparación con la agricultura terrestre, las algas marinas pueden proporcionar una mejor fuente de proteínas nutricionales de alta calidad, aminoácidos esenciales y otros micronutrientes. Además, dado que no requieren suelo, riego ni fertilizantes, su cultivo no competiría con la agricultura por las tierras cultivables ni por el agua dulce. Por otra parte, al reducir la demanda de tierra cultivable y agua dulce, podría reducir la deforestación, con la consecuente reducción de emisiones de carbono y de pérdida de biodiversidad.

Según el estudio, el desarrollo propuesto podría alcanzar la producción necesaria para alimentar a los 10 mil millones de personas que previsiblemente habitarán el planeta hacia el año 2050. Por otra parte, los investigadores de la Universidad de Cornell muestran que las microalgas podrían contribuir a satisfacer las futuras demandas mundiales de nutrientes y proteínas. Se cultivarían así alimentos altamente nutritivos, de rápido crecimiento, en sistemas de acuicultura alimentados con agua de mar, en ambientes terrestres donde no competirían con otros usos. Los hallazgos del modelo indican que los entornos desérticos y las costas del Sur Global son los lugares ideales para el cultivo de algas en tierra.

Las algas pueden cultivarse utilizando los nutrientes de manera más efectiva que la agricultura, creciendo diez veces más rápido que los cultivos convencionales. Además, las algas sirven como aditivo para el cemento y otros materiales de construcción estructurales de larga vida, lo que ayuda a absorber carbono y mantenerlo fuera de la atmósfera.

Concluye señalando que el cultivo terrestre de algas marinas parece ofrecer -al menos en los modelos- una solución práctica a diversos problemas alimentarios y ambientales. El éxito dependerá de la disposición de las personas para incorporar las algas en su alimentación y en otras actividades.

Referencias:

(1.1.) “FDA approves the sale of the first lab-grown meat in the US: The clearance is only for one provider and isn’t a full approval to sell the product in the market” By Ameya Paleja. Interesting Engineering. Nov 17, 2022.

(1.2.) Fuente complementaria: “A meat company is building the world’s largest facility in the US: : “We are on the path to creating the change we seek.”” By Nergis Firtina. Interesting Engineering. Innovation. Dec 08, 2022

(2.1.) Fuente primaria: “Transforming the Future of Marine Aquaculture: A Circular Economy Approach” Charles H. Greene, Celina M. Scott-Buechler, Arjun L.P. Hausner, Zackary I. Johnson, Xin Gen Lei, Mark E. Huntley. Oceanography. OpenAccess. Published Online: October 5, 2022. DOI: 10.5670/oceanog.2022.213

(2.2.) Fuente secundaria: “These land-based algae farms could feed 10 billion humans by 2050: The naturally ‘carbon-eating’ microorganisms could mean the farms will be carbon negative too” By Sade Agard. Interesting Engineering. Science. Oct 11, 2022